miércoles, 27 de noviembre de 2013

Consejitos para empezar con los alimentos sólidos



Típico: llega el momento de darle sólidos a tu bebé y no sabes por dónde empezar, qué cantidad darle, cual es la comida ideal para empezar… tantas dudas que se vienen a la cabeza de una madre en esas circunstancias.

Cuando me tocó empezar los alimentos sólidos con Eli yo estaba totalmente en cero, así que desde el 4to mes empecé a coleccionar información de internet, libros, familiares… pero de quien más me fié fue de la pediatra.

Hay que tener mucho cuidado con lo que se lee porque no todo es verídico. A mi cuñada le pasó que en algún lado leyó que el aguacate era bueno como primera comida del bebé y le hizo un graaaaaan puré a su nene que terminó en el piso en forma de vómito imparable. Sin duda le cayó muy pesado y el estómago del nene se descompuso. Afortunadamente, pasó sin mayores consecuencias.

Por eso siempre de lo que leía o escuchaba preguntaba a la doctora. Personalmente mi página de confianza es BabyCenter, también me regalaron un libro de recetas para bebés pero no estaba muy de acuerdo con las edades recomendadas, ya que la pediatra me indicó empezar a los 6 meses y en el libro decía desde los 4. Otros consultados fueron el carnet de vacunación que entrega el Ministerio de Salud y la amplia experiencia de mi madre.

En fin, no tengo un doctorado en nutrición infantil ni nada por el estilo, pero les comparto las recomendaciones más útiles que recibí de todas las fuentes a las que consulté:

- Definir un horario. Recuerda que estás educando el estómago de tu bebé por lo que tienes que ser constante y regular con las horas dentro de lo posible. 

- Algunos recomiendan empezar con cereales, otros con fruta y otros con verduras. La verdad es que todos tienen sus motivos y a la final cualquiera de ellos funciona bien, siempre que no sea un alimento pesado. Por ejemplo, la primera comida de mi nena fue puré de manzana y el de mi segundo bebé puré de espinacas; hoy ambos comen muy bien y de todo.

- Cosas que no se les debe dar:
                Clara de huevo, mantequilla de maní y otros potenciales alérgenos
                Miel de abeja
                Frutas cítricas. El estómago de un bebé es muy sensible y esto puede irritarlo
                Azúcar y sal. No las necesitan. Es mejor que se acostumbre al sabor natural de las cosas
                Leche de vaca. Ni siquiera para cocinar. Usa leche materna o de fórmula para los purés

- Empieza con comidas sencillas sin mezclar. Darle un alimento a la vez es clave para determinar si es alérgico o no.

- Cuando ya haya probado algunos alimentos, empieza a mezclarlos. Dale rienda suelta a tu creatividad. Más adelante les compartiré recetas que me resultaron bien.

- Cuando ya se hayan acostumbrado al sabor natural de las comidas puedes usar especias naturales como canela, orégano, tomillo, clavo de olor, jengibre, etc. Es bueno también que poco a poco se acostumbre a la sazón de tu cocina.

- Hay que balancear las comidas teniendo en cuenta si lo que le das es astringente o laxante. Si le das puré de yuca por ejemplo que suele ser astringente, después dale espinacas o avena que contiene fibra para evitar que se estriña. Si le das papaya que es laxante, después dale papas o almidones para evitar que se te vaya de churris.

- Si quieres usar margarina, que sea natural y no mantequilla procesada y sintética. Úsala en poca cantidad.

- El arroz lo puedes preparar como lo haces para el resto de la familia pero con menos sal y un poco más “sopudo” para que sea suave o hazlo tipo rissotto.

- En cuanto a la cantidad prepara una porción completa, digamos, el puré de una manzana entera y sírvelo de a poco. Si pide más tienes listo para servirle y si quiere menos puedes congelar y guardar para otro día lo que no haya tocado su boca.

- Siempre debes probar la comida de tu bebé antes de dársela. Te parecerá simplona pero tienes que asegurarte que no esté pasado o que si le pusiste leche ya se haya cortado, además de cerciorarte que la temperatura es la adecuada.

Espero que les haya resultado útiles estos consejos. Tienes otras recomendaciones? Compártelas!

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Las madres asistimos a la repartición de panes y peces



Cuenta una parábola católica que no recuerdo bien, que Jesús dio un discurso rodeado de millón gente y al final se vio en la situación de tener que darles de comer a todos. Sus discípulos le dijeron que sólo había 3 panes y 3 peces, pero él ordenó alimentar a todos los que estaban ahí. Se dice que Jesús hizo un milagro, se multiplicaron los panes y peces, todos comieron y quedaron satisfechos.

Eso contado a grosso modo, en la Biblia está más detallado y con palabras más bonitas pero les soy sincera, no la he leído. Esto lo he escuchado a lo largo de muchos años yendo a misa y estudiando en colegio católico.

El post de hoy no pretende abrir un debate religioso, sino que muchas veces me he puesto a pensar ¿como hizo Jesús para alimentar a toda esa gente y alcanzarse con lo que tenía? Dejando de lado que era súper poderoso en palabras de la Biblia e independientemente de lo que cada una según su religión crea si existió o no Jesús, yo creo que es una parábola de donde aprendimos todas las mamás.

En casa de mis padres sucedía a veces que no había mucho para merendar pero mi mamá se las ingeniaba y todos terminábamos comiendo y quedábamos satisfechos. En otras ocasiones, caía alguien de improviso a la casa y aunque se hubiera preparado lo justo, nadie se quedaba sin comer. Y a veces hasta sobraba algo para el día siguiente. ¿Cómo hizo? De alguna forma multiplicó la comida y repartió de forma equitativa para que alcance para todos.

Justamente el fin de semana pasado que estuve en casa de mis padres para la hora del almuerzo pues yo pensé que estábamos preparando poca comida pero a la hora de servir mi mamá hizo magia y hasta quedó suficiente como para guardarle un plato a mi hermano que no estaba en ese rato.

Ahora como mamá y con 4 personas que comemos en mi casa (mi esposo, mis dos enanitos y yo) también me he visto en esa situación de que hay unos poquitos de comida y de alguna forma con eso alcanzamos todos y quedamos llenos. Un día por ejemplo había un poquito de arroz, le eché cebolla, queso, licué algo de albahaca que ha crecido solita en mi casa, freí un pedacito de pollo que había por ahí y lo dividí. Todos terminamos comiendo arroz verde con pollito.

Como es que las madres nos manejamos para hacer estos milagros? Cómo es que en épocas de crisis hacemos malabares para dividir el presupuesto y llegar a fin de mes quizás con las justas pero sin que le falte nada a nadie?

Creo que el oficio de mamá nos ha enseñado a ser organizadas, a sacrificarnos, a repartir equitativamente, compartir y aprovechar nuestros recursos al máximo (una vez más, vivimos al máximo!). La vida y las circunstancias nos convierten en hacedoras de milagros diarios como el de repartir panes y peces, convertir unas verduras y agua en una sopa nutritiva (quien dijo que la cocina no es un milagro?), y así por el estilo podría mencionar cosas del diario vivir que si te das cuenta no cualquiera hace lo que tú.

Por eso digo, al momento de repartir panes y peces sin duda estuvieron ahí muchas madres!

¿Tú que opinas? ¿Como te alcanzas para repartir entre todos?

viernes, 15 de noviembre de 2013

Para Netito en su primer añito



Un día como hoy hace un año me preparaba psicológicamente para mi segunda entrada al quirófano: la segunda cesárea de mi vida. Ya lo sabía, ya lo teníamos programado, maleta lista y al hospital en la tarde.

Te esperaba ansiosa, mi niño. Después de pasar nueve meses de un embarazo feliz y entre ratos un poco complicado no tienes idea de cuanto deseaba ver tu carita, escuchar tus lloritos, acunarte en mis brazos.

Y si, estaba nerviosa. Esperaba que con la experiencia previa que ya no me sorprendiera nada, pero no fue así. Esta vez tuve que ir sola al quirófano porque los médicos no permitieron que tu papá se quedara conmigo así que yo solita escuché el llantito que pegaste al momento de salir.

Que decirte, mi bebé? Al verte se me salieron las lágrimas. La pediatra te acercó bastante a mi y yo sin poder abrazarte por culpa de la posición de brazos que debía mantener. Pero te vi, tu carita redondita, naricita perfecta, cachetitos rosaditos. Que niño tan lindo!

Lo que recuerdo después es estar en el cuarto contigo. Dormir junto a ti me daba una tranquilidad enorme. Entre ratos abría los ojos y me encantaba lo pacíficamente que dormías. Así fuiste tranquilito hasta los tres meses. Ahí empezó el relajo.

No te miento, mi niño. Con tu papá pasábamos horas imaginando las travesuras que harías, como pasearías por la casa, tus risitas con tu hermana y tantas cosas. Déjame decirte que todo se ha cumplido y hasta más! Hoy, con solo un añito has hecho más travesuras que yo en mi vida, y vas casi a la par con tu papá jejeje. Nos encanta verte tratando de dar pasitos, desbaratando la casa, jugando con tu ñañita, riéndote de las cosas que pasan a tu alrededor.

Así te quiero conservar siempre: feliz, que nunca te falte energía para hacer las cosas que te propones, que explores el mundo con la misma curiosidad que lo haces ahora.

Sé que no he estado muy cerca debido a mi trabajo y por eso este año se me ha ido volando. Me duele no haber estado ahí en todos tus momentos pero te aseguro que mi amor por ti no disminuye jamás, todo lo contrario: crece cada día como tú lo haces, a pasos agigantados.

Mi bebito, mi Netito, mi godi. Un día como hoy hace un año llegaste a nuestras vidas trayendo  más alegría, más risas y más amor a nuestro hogar. Te sigo viendo igualito que cuando te recibí en mis brazos por primera vez, sólo más grandecito, más fuerte y más risueño.

Te amo, mi chiquito. Eres la piecita que completa el rompecabezas de mi vida. 
Que nunca se borre esa sonrisita con hoyitos en tus cachetitos, es la que ilumina mi llegada a casa cada día.

Con amor
Mami.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Celos de bebé ¿puede afectar su sueño?



Anoche fue una de esas noches en las que dormí poco. Siendo madre de dos niños esto no es de sorprender pero hubo algo que me llamó la atención y por eso estoy aquí escribiéndolo. Les voy a contar un poco de background para que entiendan mi inquietud.

Antes de tener a Netito vivía en una casa que sólo tenía 1 habitación en la que dormíamos mi esposo y yo en nuestra cama y Ely en su cunita. Ella nunca tuvo problemas para dormir toda la noche, cosa que aprendió a hacer desde los 3 meses y salvo por contadas ocasiones no se despertaba hasta el amanecer.

Cuando estaba embarazada de Neto pasamos a una nueva casa con 2 habitaciones: destinamos una para los bebés y otra para nosotros. Pensé que Ely tendría problemas al verse sola en su nuevo cuarto pero no, ella siguió durmiendo tranquila y feliz toda la noche.

Cuando nació Netito, mi esposo y yo consideramos prudente poner su cuna en nuestra habitación hasta que se acostumbrara a dormir toda la noche e ingenuamente pensamos que sería como Ely y asumimos que máximo a los 6 meses el bebé pasaría al cuarto con su hermana. Pues resulta que está a dos días de cumplir su primer año y contadas son las ocasiones en que se duerme toda la noche pero sólo suele despertarse una vez a pedir biberón y se duerme en seguida.

Aparte de esto, desde que Netito tenía unos 4 meses, Ely decidió que no quería ser la única que no durmiera en mi cuarto así que aprendió a bajarse de su camita y llegaba hasta la mía a meterse ahí. Después de varias veces de hacerlo ya no hubo poder humano que la sacara y aunque mi cuello y mi espalda están resentidos por esto, dormimos los 3 en la misma cama.

La semana pasada yo estaba feliz porque durante 3 días seguidos Neto durmió toda la noche sin despertarse, pero los 3 días siguientes (incluyendo anoche) se ha despertado varias veces y aun cuando se toma su biberón no se vuelve a dormir y llora para que lo tome en brazos, a pesar de que él ha aprendido a dormirse solo en su cuna sin que lo esté meciendo ni cantando, pero en estos días me ha pedido otra cosa.

Anoche particularmente, me di cuenta que ahí paradito en su cuna miraba con cierto enojo a su hermana que dormía plácidamente en medio de mi esposo y yo y lloraba a gritos, entonces hice algo fuera de lo común: lo saqué de la cuna, busqué una frazada y con bebé en brazos puse la hamaca de la sala y me acosté ahí con él.  

Ahí arropaditos los dos, meciéndonos abrazados, Netito se tranquilizó. Durante largo rato estuvo mirándome y agarrando fuerte mi blusa como que no quisiera despegarse nunca de mí. Fue un momento muy especial para los dos. Yo que estaba con todo el sueño del mundo le hice caricias por un rato esperando que se durmiera pero luego de tranquilizarse empezó a alborotarse por el chirrido que hacían los soportes de la hamaca al mecernos. Y aunque muchas veces le dije: “Netito, es hora de dormir” no hizo caso y cada vez tenía más ganas de jugar y buscar donde venía el bendito sonidito. Antes de que fuera muy tarde, lo llevé nuevamente al cuarto, le puse su trencito de peluche con música para dormir y se durmió.

Por eso me preguntaba: ¿es posible que haya sentido celos de ver dormir a su hermana junto a mí y que ese sentimiento le esté perturbando el sueño? Generalmente se habla de celos del hermano mayor hacia el menor, pero ¿qué tal si es al contrario? ¿O es simplemente que mi bebé quería estar un rato conmigo?

Encontré un artículo en BabyCenter sobre la ansiedad por la separación. Espero que me arroje alguna luz sobre cómo tratar este problema. Por lo pronto, creo que más tarde conversaré con mi esposo porque de ser lo que pienso se nos vienen noches difíciles en las que ya tendremos que pasar definitivamente a los dos niños a su cuarto.

Esta vez escribo pidiendo ayuda. ¿Cómo manejarían esta situación?

sábado, 9 de noviembre de 2013

Mi nena me quiere!



Esto merecía un post. Ayer toqué el cielo al escuchar dos palabritas inocentes: “te quiero”. Mi enanita a sus dos añitos y medio viene a expresarme su amor de esta manera. Me derretí!

Fue así: anoche mientras mi esposo y yo preparábamos la merienda, mi Ely me llamó, extendió sus bracitos hacia mí y yo me puse a su altura y la abracé. Siempre es rico sentir un abracito de ella y esta vez lo fue aun mejor cuando me dijo tan tiernamente “te quiero” y me dio un besito. *o* ooooohhh! “yo te quiero a ti!! Te amo, te adoro, eres mi chiquita linda, mi gú!” (gú fue lo primero que dijo por eso le digo así jeje)

Inexplicable la emoción que siento. Todo este tiempo sus sonrisitas, sus abracitos, sus besitos y todo lo que hace han sido lo máximo para mí, la recompensa a mis desvelos y malas noches. Pero esta vez llegó mucho más arriba: vi pasar casi 3 años de mi vida en un instante, desde que la tenía en mi vientre y ya la amaba; ahora sé que soy correspondida por su corazoncito puro y noble.

Por eso es que ser madre es vivir al máximo: cuando crees que ya has experimentado la máxima alegría, viene tu enana con una sorpresa y te das cuenta que hay otro nivel más. Como en cálculo: una matriz hessiana negativa es un máximo, así mismo, un arreglo bidimensional de varios componentes de un mismo sistema resueltos de una manera determinada forma un máximo en mi vida. Mis bebés lo son y yo soy la mujer más feliz del mundo.