jueves, 26 de diciembre de 2013

Navidad en la carretera. Realidad



Nota mental 1: Si te da pena pasar la Navidad lejos de tu familia porque toca pasar con la de tu pareja, no se lo digas ni lo demuestres.

Empecé el 24 de diciembre triste por esta situación: tener que viajar con mis críos y pasar la fecha lejos de mi familia; saber que me iba a perder la misa, los villancicos, el pavo relleno que hace mi mami y sobre todo, la compañía. Me contentaba saber que mi esposo disfrutaría mucho esta fecha y que mis bebés en cualquier lugar lo iban a pasar bien.

Pero la presión del pago del mes que no llegaba y por tanto no podía comprar la llanta de emergencia que hacía falta para viajar, hicieron que yo conservara la ilusión de quedarme en mi tierrita natal hasta las 6 de la tarde cuando mi esposo decidió que de angas o mangas nos iríamos. Empacamos rápido y partimos casi a las 7 de la noche.

Nota mental 2: (importantísima) no viajar sin llanta de emergencia.


Nota mental 3: Si viajas tarde trata de ir lo más arreglada posible.


Llegamos a casa de mis suegros tarde cuando ya toda la familia estaba instalada, niños abriendo regalos y gente tomando fotos. Me habían asegurado que llegaríamos más temprano y que la celebración se haría más tarde por lo que tendría tiempo para arreglarme pero no fue así. Después de un viaje de más de 2 horas, sin aire acondicionado con el calor terrible que hace en esa ciudad, llegar con la ropa con la que saliste del trabajo y tus nenes con la misma ropa con la que estaban en casa, no dio un aspecto muy bonito. Me dio una pena terrible saludar a todos en esas fachas pero tocó hacerlo.

Luego corrí a arreglar a mis nenes que se habían quedado dormidos en el viaje y despertarlos no les hizo mucho chiste. Según yo lo ideal era que durmieran en el viaje para que al llegar estén fresquitos y querer jugar de largo, pero creo que a todos nos pasa que cuando nos interrumpen el sueño nos despertamos de malas; la cuestión es que uno como adulto se guarda su mal humor pero un niño no. Peor aún despertar en un lugar ajeno rodeado de gente a la que ven poco.

Tuve que pasar un rato consolando a Ely y convencerla de que vaya a jugar con todos. Afortunadamente, Netito apenas vio la máquina de burbujas empezó a despapayarse y no tuvo más sueño ni hambre.

Al ratito de que ya estábamos presentables la gente comenzó a irse porque ya era tarde. Yo me senté en el piso con mis enanos a jugar. Eso sí que me iluminó la noche: ver a mi Netito poniéndose el casco del juego de Mega Blocks con herramientas de plástico (tenía que ser hijo de constructores, orgullo para nosotros verlo con su casquito). Lástima que no pude tomar ni una foto porque mi teléfono se descargó en el camino y no llevé el cargador.

Nota mental 4: Llevar siempre baterías extra del equipo que vayas a usar para tomar fotos.


Ely no podía estar más contenta. Primero con su celular de juguete fingiendo hacer llamadas y hablando en lenguas como sólo ella habla, luego armando platitos y vasitos para jugar a la comidita con sus primos. Aaah! Que hermosita ella!

Después de dejarlos instalados jugando pudimos disfrutar de una tranquila cena en compañía de mis suegros y mis cuñados. Debo decirlo: mi suegro también prepara un delicioso pavo y un exquisito relleno. Y si, leyeron bien: mi suegro, el papá de mi esposo hizo la cena. Un aplauso para él y felicitaciones porque estuvo todo perfecto.

Fue una velada corta y bonita. Al día siguiente fue la “verdadera” fiesta.

Según nosotros salíamos temprano (más de medio día) pues yo quería llegar pronto a la casa de mis padres. Bajo el arbolito de ellos todavía esperaban sin abrir los regalos de mis nenes y de una de mis sobrinas.

Lo verdaderamente interesante del viaje fue que la bendita llanta que no compramos falló. Como se dice comúnmente se quedó tubo abajo y tuvimos que quedarnos ahí a un lado en la carretera a ver qué hacemos ahora!?

Repetir la nota mental 3: (vean la importancia) no viajar sin llanta de emergencia.


Los niños cansados, con sueño, calor, hambre… Encima de todo, a Ely se le movió el pañal y se hizo pis mojando toda su ropa y un asiento. Mientras llegaba la ayuda para la llanta me encargué de cambiarla, secar el asiento y luego a darles de comer el pavo que nos enviaron mis suegros.

N-ésima nota mental (ya perdí la cuenta): No creas que porque tu niña ya está un poco grandecita no necesitarás mucha ropa extra. Siempre lleva por lo menos 2 mudas EXTRA. Y cucharas!


Puedo decir que ahora adoro a Mickey Mouse y su Club House más que antes. Es más, ahora me sé sus canciones en inglés y español, al revés y al derecho. El ratón ese fue la pieza clave para que mis nenes estuvieran entretenidos en el viaje y mientras se solucionaba lo de la llanta.

Debo agradecer a esa alma caritativa que se detuvo en la carretera a ayudarnos, a darnos su llanta de emergencia, llevarla a la vulcanizadora más cercana a hacerle cambiar el aro, regresar al punto donde estábamos, ayudarnos a colocar la llanta y dejárnosla sin querer recibir ni un centavo a cambio. Diosito nos envió a un ángel en Navidad y le agradezco eternamente.

Gracias al cielo llegamos con bien a la casa de mis padres. Cansados pero bien.

Lo mejor fue ver la carita de mis bebés con sus regalos. Ely con la casita de muñecas que le dieron su abuelos no paró bola a nadie más. Y Netito de lo más feliz empujando su carrito y sus trenes. Que mi mami nos haya guardado pavo y relleno de la noche anterior es algo que no tiene precio. Ese sabor a Navidad es único :)

Horas después, todavía más cansados que antes partimos hacia nuestra casa. Llegar, descargar el carro atestado de tantos juguetes, los bebés con energías renovadas se sintieron felices de estar en su ambiente y se les notaba en la cara. Jugaron con sus regalos, hicieron el relajo de siempre hasta la hora de dormir.

Darse un baño al terminar días así es lo más relajante del mundo!

Moraleja: a futuro hacer caso de todas mis notas mentales y rogar que los puntos malos de esta historia no se vuelvan a repetir.

Espero que hayan pasado una linda Navidad! Veremos qué novedades nos trae la celebración de Año Nuevo.

martes, 24 de diciembre de 2013

Noche Buena en familia. Nostalgia y expectativas.



Primero que nada tengo que decir que por más que me propuse armar el arbolito y adornar mi casa de Navidad, no pude hacerlo. Entre los 3 trabajos que tenía por la presión de reunir plata para que mi carro en reparación desde hace meses pudiera salir antes del 24 de diciembre, las pocas compras que pude hacer para esta fecha  y el resto de cosas del cotidiano vivir hicieron que los momentos que pasé en mi casa generalmente estaba agotada y no tenía ningún ánimo de desempolvar lucecitas de colores, muñequitos ni adornos con mis bebes con los que dicho sea de paso, pasé poco tiempo.

Y así me llegó el 24 llena de estrés. Yo que dije que este mes me iba a mantener de buen humor pero no sé si sea por los ciclos hormonales o por todas las cosas descritas arriba que no cumplí mi propósito.

Hoy estamos con el carro a punto de salir, apurándolo lo que más se puede para viajar a la ciudad natal de mi esposo porque este año toca pasar esta fecha con su familia. Teníamos un acuerdo desde que nos casamos: un año con tu familia y el otro año con la mía. Un trato se respeta y punto.

Aparte tendré que pedir permiso donde trabajo para salir temprano porque el común de los mortales trabajamos hoy. Aunque en serio, quien en su sano juicio piensa que la cena de Noche Buena se puede preparar desde las 5 de la tarde para que esté lista a las 8? Obviamente, la gente que decide que tenemos que trabajar el día completo tiene quien les haga sus cosas como para ellos simplemente ir a sentarse en la mesa.

No es que me toque a mi hacer la cena, pero extraño esos días en que los 24 de diciembre eran días de vacaciones y había que levantarse temprano para moler galletas, pelar nueces y picar cualquier cosa que fuera en el relleno del pavo que todos los años prepara mi mamá cuya receta no me la sé, yo sólo ayudo.

Pero desde que me casé es diferente. No he vuelto a poner el arbolito y nacimiento en casa de ellos acompañada de villancicos y estornudos de mi hermano por el polvo. No he vuelto a “ayudar” en la cocina de tal forma que mi mamá siempre terminaba sacándome de ella porque yo me comía todo lo que picaba. No he vuelto a ir a misa de Navidad aunque no soy practicante de la religión, me criaron en ella y es una tradición. Aunque de los 3 años de casada, 2 he pasado Navidad con mi familia por a o b motivo no he vuelto a hacer estas cosas y las extraño.

Este año no estaré en casa para Navidad. Tengo que viajar a otra ciudad, procurar que sea lo más temprano posible aunque esto depende de la hora que salga el carro y que yo pueda salir del trabajo. Lo que más pena me da es llegar cargada de niños y con las manos vacías pues no he podido comprar regalos para nadie. Llegar agotados a prepararnos para celebrar con la familia de mi esposo y si las cosas son como fueron hace un par de años quiere decir que no habrá misa ni villancicos.

Lo único que espero esta noche es que mis hijos y mi esposo lo pasen bien. Ya que viajaremos en la tarde supongo que mis bebés se han de dar una rica siesta y por tanto no se dormirán temprano en la noche. Espero que estén despiertos a la hora de abrir los regalos. Quiero ver a mi Netito y Ely jugando con sus primos y ver sus caritas cuando les demos los regalos que les hemos comprado.

Sólo eso pido: ver esa inocencia y alegría en los ojos de mis niños, que ellos disfruten la noche. Quiero que mi esposo esté feliz porque la Navidad de este año es algo que ha estado esperando desde hace tiempo y lo sé. Él que adora el relajo y el desmadre que se hace con tantos niños será uno de los que más disfrute.

Quiero regresar temprano al día siguiente para visitar a mi mamá que se puso triste cuando supo que no estaré en su mesa esta Noche Buena. Quiero llegar pronto para que mi papá vea jugar a mis nenes como sé que a él le encanta ver a sus nietos jugar en el patio de su casa. Quiero ir al cementerio, así sea sola, a visitar a mi abue que tanta falta me hace todos los días.

Quiero y quiero. Estas son mis expectativas para esta noche y mañana. El jueves les contaré como salió todo.

Feliz Navidad! Les deseo que lo pasen de lo mejor con sus bebés, familiares y amigos.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Sweet child o'mine



Wikipedia dice de esta canción lo siguiente: «Sweet Child O’ Mine» es una canción del grupo de hard rock Guns N' Roses. Fue publicada en su primer álbum, Appetite for Destruction, el 21 de julio de 1987. «Sweet Child O' Mine» fue el primer sencillo de Guns N' Roses en alcanzar el número uno del Billboard Hot 100, y por ahora el único, durando dos semanas en la cima en el verano de 1988. En 2009 fue elegida por los británicos como el mejor tema con guitarra de todos los tiempos.

Por lo que veo, esta canción fue estrenada incluso desde antes de que yo naciera! Sin embargo, la escuché por primera vez cuando era adolescente y me encantó tanto su guitarra enérgica como la voz del cantante. Es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos.

Sin embargo, hoy mientras trabajaba le puse especial atención a la letra, que realmente nunca le había parado mucha bola y me di cuenta que es una canción que describe a mi enanita con puntos, comas y melodía. Llega a ser la canción perfecta por su fuerza, sentimiento, armonía. Simplemente me encanta y de ahora en adelante la cantaré pensando en mi nena.

Aquí les va la letra en inglés:

She's got a smile it seems to me
Reminds me of childhood memories
Where everything
Was as fresh as the bright blue sky
Now and then when I see her face
She takes me away to that special place
And if I'd stare too long
I'd probably break down and cry

Oh, oh, oh Sweet child o' mine
Oh, oh, oh, oh Sweet love of mine

She's got eyes of the bluest skies
As if they thought of rain
I hate to look into those eyes
And see an ounce of pain
Her hair reminds me of a warm safe place
Where as a child I'd hide
And pray for the thunder
And the rain
To quietly pass me by

Oh, oh, oh Sweet child o' mine
Oh, oh, oh, oh Sweet love of mine

La traducción al español sería algo así:

Ella tiene una sonrisa que se parece a mi
Me recuerda las memorias de mi infancia
Donde todo era tan fresco como el brillante cielo azul
Ahora y entonces cuando veo su cara
Ella me lleva a ese lugar especial
Y si la miro fijo durante mucho tiempo
Probablemente me quiebre y llore

Oh, oh oh dulce niña mía
Oh, oh, oh dulce amor mío

Ella tiene los ojos del cielo más azul
Como si ellos pensaran en la lluvia
Odio mirar esos ojos y ver una onza de dolor
Su cabello me recuerda a un lugar cálido y seguro
Donde de niño yo me escondía
Y rezaba por que el trueno y la lluvia
Pasaran silenciosamente sobre mi

Oh, oh oh dulce niña mía
Oh, oh, oh dulce amor mío

Si quieren escuchar la canción completa (para que vean por qué me apasiona tanto esa guitarra) les dejo el link del video. Disfrútenla :)

miércoles, 11 de diciembre de 2013

De las versiones infantiles de los villancicos y otras anécdotas navideñas



Y ya que estamos en diciembre nos vamos a poner a cantar villancicos todo el mes :)

Como ya les he contado, yo guardo muchos recuerdos de mi familia armando el arbolito y el pesebre mientras cantábamos todos los años los mismo villancicos, luego en las novenas sentados todos alrededor del nacimiento con panderetas y el librito de cantos y oraciones.

En esos momentos, cuando los más pequeños de la casa agitan las panderetas es cuando salen las versiones más ocurridas de los villancicos como:

Del seno del Padre bajaste UN BANANO (en vez de bajaste humanado del villancico Dulce Jesús Mío)

Era Rodolfo el reno que tenía CHORLAVIN  (eso era lo que yo entendía en vez de tenía la nariz)
… Roja como la RANA (en vez de roja como la grana pero en mi defensa diré que si hay ranas rojas!)

Claveles y rosas la cuna adornad, QUE MATO un ángel… (en vez de en tanto que un ángel en el villancico Claveles y rosas)

Este es del villancico Ya viene el niñito:
Ya viene el niñito jugando CUARENTA
Y LOS PASTORCITOS JUGANDO CINCUENTA
Y ya van llegando todos los pastores
Y le van llevando DOS TELEVISORES
EL UNO ES UN SONY, EL OTRO ES PANASONIC (Esta si fue bien ocurrida pero no me acuerdo a quien se lo escuché)

“Mamá, vamos a cantar la canción del wiwichu
La de qué? La del wiwichu: wi wi chu a merry crismas…(Esta creo que se la escuché a mi hermana que contaba de una amiga suya con su hijo)

Mis enanos todavía no me salen con sus versiones de villancicos (no hablan mucho todavía) y de mis sobrinitos tampoco he escuchado ninguna, estas son de cuando mis hermanos y yo éramos niños y esa era la forma como entendíamos las canciones. Igual, siempre los niños salen con alguna ocurrencia y es divertido escuchar su versión de los hechos.

Como anécdota divertida les cuento, un amigo me contaba que una vez él iba llegando a su casa después de un viaje y justamente en la sala estaba su mamá con otras personas a punto de iniciar la novena y fue tal la precisión de que él iba entrando y todas empiezan a cantar “Bienvenido seas, mi niño adorado…” Jajajaja! Qué recibimiento!

¿Qué anécdotas navideñas tienes tú? ¿Cómo cantan tus hijos los villancicos?

Para que escuchen las canciones de las que les hablo les dejo estos villancicos ecuatorianos
Y una reseña de mis favoritos: Los Pibes Trujillo