jueves, 22 de mayo de 2014

Educación inicial: motivos y miedos

Tenía que escribirlo, mis emociones han estado subiendo y bajando a lo largo del día, y ha sido por una tarea que a simple vista me parecía sencilla pero a la hora de la hora no lo es: Ely entrará al sistema escolarizado a partir de la próxima semana. Con tres añitos cumplidos le toca Educación Inicial.

Debo decir que yo era la más entusiasmada desde el principio, mi esposo no. Él me argumentó muchas veces que la nena estaba muy chiquita y que su manera de "hablar" no se la quiere quitar, que extrañaremos eso y tantas cosas. Yo por mi parte, argumentaba que su manerita de medio comunicarse es correcta a los 18 meses pero a estas alturas del partido ya no, y ya que nosotros pasamos fuera 8 horas al día por trabajo, la nena necesita un sistema regular para aprender que nosotros no podemos dárselo. Al final, gané yo y decidimos que la pondríamos en la escuela.

Aquí es la parte donde, lamentablemente, me voy a quejar del Gobierno de mi país aunque no me gusta hacerlo pues soy una feliz partidaria que ha vivido en carne propia los beneficios que han traído las medidas impuestas. Pero en cuanto al sistema educativo fiscal, como dijo el Presidente: "somos víctimas de nuestro propio éxito".

Por qué? Porque en verdad la educación fiscal ha mejorado muchísimo en estos años: hay más control a los profesores, seguimiento oportuno, programas de alimentación adecuada, distribución de cargas horarias planificadas, etc, etc. Tanto así que ahora todo el mundo quiso inscribirse en este sistema y obviamente, debido a la alta demanda, ha colapsado. Están tratando de arreglarlo pero aún hay muchas deficiencias.

Hemos esperado por meses la asignación de cupos y ver en qué escuela le tocará a mi hijita. Hoy, después de tanto trámite vi la lista y me asignaron la que yo menos quería. Por qué? Porque fui a ver la escuela, la cual recién esta implementando Educación Inicial este año, lo que significa que no tiene un área destinada exclusivamente para los más chiquitos ni tiene aún profesores asignados para ese curso. Además de tener instalaciones muy feas, descuidadas, sin agua potable ni conserje.

Busqué otra opción de escuela fiscal (conocerla primero antes de ver si pedía el cambio) y en esta encontré mejores instalaciones pero alta demanda. Una sola profesora para 36 chiquitos de 3 años. Están locos?! Sin ayudante esa pobre señorita se va a querer suicidar con tanta locura!

De ambas escuelas salí con un sólo sentimiento: miedo. En cada una mi nena quería salir corriendo y mezclarse con los otros niños grandes que jugaban a las corridas, al futbol, pelota aquí, chocando por allá... No, no, no, no, no, no! Los chiquitos tienen que tener su propio espacio lejos de los grandes que los pueden lastimar. No vi eso en ninguna escuela.

Entonces me decepcioné de este sistema y fui a buscar una escuela particular. Y como buenamadre que soy me fui a la mejor recomendada que resultó ser tan cara y exclusiva que hasta me pidieron certificado bancario sólo para acceder a las entrevistas con la directora y psicóloga y ver si pasaba el proceso de admisión. Ok, muchas gracias, tenga buen día.

Punto menos para el Gobierno. Por qué? Porque se supone que hay una normativa que dice a estas escuelas cuánto es lo máximo que pueden cobrar y ésta se pasaba de largo. Quién controla? No sé.

Entonces busqué otra más. Y de esta salí encantada excepto por su precio, que es accesible si pero en mi situación representa un sacrificio. Si bien es cierto que cumplía con la norma en el valor de las pensiones, no era así con la matrícula (que es casi el doble de lo que dice el Ministerio de Educación) y además hay que comprar los uniformes y libros (4 de español y 2 de inglés, mi hija no sabe hablar español pero ya le van a enseñar inglés)

Hemos decidido que se quedará en esa escuela por seguridad. Y es que, las aulas tienen cámaras, las profesoras son parvularias, hay pocos niños y un área destinada a los más peques. Cumple con mis requisitos previos. Ahora veremos que tal es la educación en sí.

Hace un rato conversaba con mi mamá sobre lo largo que me ha parecido este día llendo y viniendo de una escuela a otra y le expresé mis angustias: me da miedo dejar a mi nena en la escuela! Y ella me respondió "es normal, una siente que le arrancan el corazón y lo deja ahí con ellos". Qué alivio! *sarcasmo* Por lo menos no soy la única.

En fin, del entusiasmo pasé al miedo y finalmente a la ansiedad para volver a entusiasmarme pero sin dejar de preocuparme. Haremos el esfuerzo para que la nena vaya a una escuela en apariencia segura, por lo menos hasta que ella aprenda a relacionarse, a defenderse, a hablar, a socializar. A pesar de todo podrá ir a la mejor escuela del mundo pero siempre me quedará ese temor de cómo reaccionará y cómo actuará. Sólo el tiempo me resolverá mis miedos.

Mi nena está creciendo... Snif...

miércoles, 21 de mayo de 2014

Como hacen amistad los niños?

Mientras veo crecer a mi nena se me vienen cada vez más y más recuerdos de mi infancia, y con tanta claridad que a veces me pregunto si ella ya recordará todas estas cosas que está viviendo actualmente, ya que mis recuerdos empiezan desde que tenía la edad que ella tiene ahora (3 años).

Recuerdo cuando a esa edad ya tenía una compañerita de juegos. Ya que mis hermanos mayores no tenían mucho interés en jugar conmigo, mi prima en segundo grado con la que tenemos una diferencia de edad de apenas meses, venía a la casa o yo iba a la de ella y pasabamos horas entreteniendonos. Practicamente, crecimos juntas y hasta el día de hoy somos mejores amigas.

Estos días he estado trabajando en casa de mis padres y mi esposo suele traer a mi nena a que se despapaye un rato jugando en el enorme patio que hay aquí con su primita (hija de mi hermano) con la que también tienen pocos meses de diferencia. Es encantador verlas juntas... y a la vez me preocupa.

Sin duda entablar una amistad requiere de cierta dedicación, y siendo dos niñas que apenas saben de la vida y comportamientos pues no debería sorprenderme que no siempre jueguen juntas. A veces me asaltan las dudas de si será cuestión de personalidad o aprendizaje el hecho de que mi nena no siempre juega con su prima. Se entienden a medias, quizás por el escaso desarrollo del lenguaje en ambas (aunque debo admitirlo, la prima a pesar de ser menor habla mejor que mi hija) y de la misma forma no siguen un juego. Entre ratos me doy cuenta que la primita está persiguiendo a mi Ely para jugar mientras ella pasa en su mundo con unos cuantos juguetitos.

Debería preocuparme? Quizás exagero y simplemente deba darle tiempo al tiempo, después de todo esta es apenas la primera semana que se ven con tanta frecuencia. Veremos como pasa los siguientes días y cuando empiece la escuela.. Qué nervios!