Ayer, atípico domingo en mi familia. Generalmente pasamos el día en casa de mis padres, mi hermano también está ahí con sus pequeñas y entre mis hijos, los suyos y la de mi hermana que viene a veces, se despapayan y juegan hasta que llega la noche y caen rendidos de lo lindo.
Pero resultó que mis padres se fueron de paseo, mi hermano tenía sus cuantas ocupaciones y mi hermana no vino. Así que pasamos el día en casa de mis suegros, donde también tienen con quien despapayarse mis bebés y una rica piscina que mi hija no perdona cada vez que vamos. Adora estar en el agua y más con este calor. Todos pasamos una bonita tarde, comimos rico y jugamos hasta arrugarnos en la piscina (en el caso de Netito, hasta que el pañal se lo permitió).
Y ya cuando iba cayendo la tarde, cansada de tanto jugar mi Ely se queda dormida, lo cual no es conveniente porque si duerme mucho en la tarde, en la noche no hay quien la frene para dormir. Entonces decidimos ir a visitar el nuevo parque del Cerro del Tablazo, obra reciente y desesperada del alcalde saliente.
Digo desesperada porque convenientemente la inaguraron el día de cierre de campaña para las elecciones y a leguas se nota que no la terminaron a tiempo, además de la falta de uniformidad en ciertos tramos, aparte que, lamentablemente, no se le está dando el mantenimiento correcto. Pero bueno, para criticar la obra civil y la política de mi cantón será en otro rato.
Lo que hace bonito este parque son las áreas que sí están adoquinadas o donde se colocó césped sintético. Está, podría decirse que bien iluminado y hay gran cantidad de juegos. Pero a decir verdad, la mayoría son para niños de 7 años en adelante, haciendo que sea un tanto peligroso para los de menos edad.
Entonces, qué hago yo ahí con mis dos enanos menores de 3 años? El Netito que se cree muy independiente, ni bien vio las áreas abiertas y patitas para qué te tengo. Su papá salió corriendo detrás de él mientras yo llevaba a Ely de la mano que brincaba de la emoción viendo tanto juego.
He ahí donde entra la madre sobreprotectora-paranoica-neurótica que a veces soy. Todo lo implique un mínimo de riesgo para mis cachorros me sobresalta y ando con las antenitas para arriba. Lo que realmente me pesa de eso es que a veces me dejo llevar por tanta precaución y no me permito disfrutar de lo bonito que pasan todos los demás.
Lo intenté, no lo niego. Con una sonrisa llevé a mi Ely al primer juego que vio que era un conjunto de resbaladeras, puentes, escaleras. De la manito le ayudé a subir y se deslizó por el primer tobogán que a mi criterio tiene tanta pendiente que un poco más y es vertical con caída libre. Primer terror: que la niña escale sin barandas de protección a los lados. Segundo terror: que se golpeara al final de la deslizada y caer al piso. Para futuras resbaladas fui suficientemente precavida como para irla sujetando y que se vaya deslizando despacito.
Tecer terror: que tanto niño grande circulando por ahí me la hicieran caer! A cuanto niño le tuve que decir: ey! cuidado! es una niña pequeña!. Cuarto terror: la niña se pone a saltar en el puente y le causa gracia, a mí no. Quinto terror: se mete en el tobogán cerrado! Nena, dónde estás? Te
metiste, te deslizaste o saldrás por la misma entrada en un ratito? Voy a la salida y veo que viene feliz deslizándose con las manitos hacia arriba.
Vamos a otro juego, si? Ok, vamos a los columpios. Ahí me acordé de Rachel de Friends y su terror a éstos. Me reí, yo no soy tan paranoica como para pensar que a mi hija se le enredará el cabello y tendré que cortárselo generándole un trauma de por vida, pero sí como para analizar si los tornillos del asiento estaban bien apretados (después de ver a otro papá haciendo lo mismo) y verificar que la nena se siente bien (cómo es que no ponen respaldar en estas sillitas?).
Al rato mi nena se aburrió de esto y fue a buscar nuevas aventuras, se encontró con un carrusel donde había niñas chiquitas adentro y niñas mayores afuera haciéndolo girar. Lo que me alivió de este juego es que había un poco de madres tratando de ubicar bien a sus pequeñas y controlando el juego. Ahí si me sentí identificada. Mi nena entró y yo "Ely, sujétate bien, aquí voy a estar" mientras otras madres repetían lo mismo a sus retoños a mis lados.
Bonito, pasó y llegó Netito con su papá después de recorrerse todo el parque corriendo. Papá me dijo: "cambio, te toca". Cogió a Ely y se fue y yo tuve que salir disparada atrás de Neto.
Nuevos terrores: un piojito entre tanta gente! me lo van a pisar! Pero él se iba riendo, sorteando piernas aquí y allá, quienes lo miraban lo hacían encantados de ver cómo se reía este bandido y ver a la madre atrás de él. Lo que me recuerda una de mis notas mentales: no ir al parque con blusa escotada! Tener que agacharme a coger a Neto daba un primera fila a mi brassiere, y vista en HD cuando lo trepaba a mi y por berrinchudo me jalaba la blusa. Así es como debe cambiar el vestuario de una madre...
Neto tratando de treparse al carrusel. No, amor, tú eres muy chiquito para eso! Pero él, obstinado queriendo acercarse al carrusel en plena marcha y yo espantada tratando de detenerlo. Berrinche. Focazo. Vámonos Neto.
Después de un rato me encontré con su padre, los dos sudando la gota gorda. Es hora de irnos. Se nos cruza un man disfrazado de Barney a darle a Ely un juguete para hacer burbujas. Qué mejor forma de vender! Ely hace ojitos y mi esposo saca un dólar para pagar el juguete.
Así concluye un día de parque normal. Ni más! Venir yo sola con mis pequeños al parque? Nooooo... si entre dos nos hicimos bolas. Quizás cuando sean más grandes, y más inquietos, y se vayan por su cuenta.... noooooo!
No sé quien llegó más molido a la casa, pero al final después de comer y bañarse cayeron rendidos los enanos y los padres nos aguantamos un poquito para tener tiempo de mamá y papá a solas, tomar un traguito y relajarnos del fin de semana.
Quién dijo que el fin de semana es para descansar? Seguramente, no tenía hijos xD
Mostrando entradas con la etiqueta vivir al máximo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vivir al máximo. Mostrar todas las entradas
lunes, 24 de marzo de 2014
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Las madres asistimos a la repartición de panes y peces
Cuenta una parábola católica que no recuerdo bien,
que Jesús dio un discurso rodeado de millón gente y al final se vio en la
situación de tener que darles de comer a todos. Sus discípulos le dijeron que
sólo había 3 panes y 3 peces, pero él ordenó alimentar a todos los que estaban
ahí. Se dice que Jesús hizo un milagro, se multiplicaron los panes y peces,
todos comieron y quedaron satisfechos.
Eso contado a grosso modo, en la Biblia está más
detallado y con palabras más bonitas pero les soy sincera, no la he leído. Esto
lo he escuchado a lo largo de muchos años yendo a misa y estudiando en colegio
católico.
En casa de mis padres sucedía a veces que no había
mucho para merendar pero mi mamá se las ingeniaba y todos terminábamos comiendo
y quedábamos satisfechos. En otras ocasiones, caía alguien de improviso a la
casa y aunque se hubiera preparado lo justo, nadie se quedaba sin comer. Y a veces hasta sobraba algo para el día siguiente. ¿Cómo
hizo? De alguna forma multiplicó la comida y repartió de forma equitativa para
que alcance para todos.
Justamente el fin de semana pasado que estuve en casa de mis padres para la hora del almuerzo pues yo pensé que estábamos preparando poca comida pero a la hora de servir mi mamá hizo magia y hasta quedó suficiente como para guardarle un plato a mi hermano que no estaba en ese rato.
Justamente el fin de semana pasado que estuve en casa de mis padres para la hora del almuerzo pues yo pensé que estábamos preparando poca comida pero a la hora de servir mi mamá hizo magia y hasta quedó suficiente como para guardarle un plato a mi hermano que no estaba en ese rato.
Ahora como mamá y con 4 personas que comemos en mi
casa (mi esposo, mis dos enanitos y yo) también me he visto en esa situación de
que hay unos poquitos de comida y de alguna forma con eso alcanzamos todos y
quedamos llenos. Un día por ejemplo había un poquito de arroz, le eché cebolla,
queso, licué algo de albahaca que ha crecido solita en mi casa, freí un
pedacito de pollo que había por ahí y lo dividí. Todos terminamos comiendo
arroz verde con pollito.
Como es que las madres nos manejamos para hacer
estos milagros? Cómo es que en épocas de crisis hacemos malabares para dividir
el presupuesto y llegar a fin de mes quizás con las justas pero sin que le
falte nada a nadie?
Creo que el oficio de mamá nos ha enseñado a ser organizadas, a sacrificarnos, a repartir equitativamente, compartir y aprovechar nuestros recursos al máximo (una vez más, vivimos al máximo!). La vida y las circunstancias nos convierten en hacedoras de milagros diarios como el de repartir panes y peces, convertir unas verduras y agua en una sopa nutritiva (quien dijo que la cocina no es un milagro?), y así por el estilo podría mencionar cosas del diario vivir que si te das cuenta no cualquiera hace lo que tú.
Creo que el oficio de mamá nos ha enseñado a ser organizadas, a sacrificarnos, a repartir equitativamente, compartir y aprovechar nuestros recursos al máximo (una vez más, vivimos al máximo!). La vida y las circunstancias nos convierten en hacedoras de milagros diarios como el de repartir panes y peces, convertir unas verduras y agua en una sopa nutritiva (quien dijo que la cocina no es un milagro?), y así por el estilo podría mencionar cosas del diario vivir que si te das cuenta no cualquiera hace lo que tú.
Por eso digo, al momento de repartir panes y peces
sin duda estuvieron ahí muchas madres!
¿Tú que opinas? ¿Como te alcanzas para repartir entre todos?
sábado, 9 de noviembre de 2013
Mi nena me quiere!
Esto merecía un post. Ayer toqué el cielo al
escuchar dos palabritas inocentes: “te quiero”. Mi enanita a sus dos añitos y medio viene
a expresarme su amor de esta manera. Me derretí!
Fue así: anoche mientras mi esposo y yo
preparábamos la merienda, mi Ely me llamó, extendió sus bracitos hacia mí y yo
me puse a su altura y la abracé. Siempre es rico sentir un abracito de ella y
esta vez lo fue aun mejor cuando me dijo tan tiernamente “te quiero” y me dio
un besito. *o* ooooohhh! “yo te quiero a ti!! Te amo, te adoro, eres mi
chiquita linda, mi gú!” (gú fue lo primero que dijo por eso le digo así jeje)
Inexplicable la emoción que siento. Todo este
tiempo sus sonrisitas, sus abracitos, sus besitos y todo lo que hace han sido
lo máximo para mí, la recompensa a mis desvelos y malas noches. Pero esta vez
llegó mucho más arriba: vi pasar casi 3 años de mi vida en un instante, desde
que la tenía en mi vientre y ya la amaba; ahora sé que soy correspondida por su
corazoncito puro y noble.
Por eso es que ser madre es vivir al máximo: cuando
crees que ya has experimentado la máxima alegría, viene tu enana con una
sorpresa y te das cuenta que hay otro nivel más. Como en cálculo: una matriz hessiana
negativa es un máximo, así mismo, un arreglo bidimensional de varios
componentes de un mismo sistema resueltos de una manera determinada forma un
máximo en mi vida. Mis bebés lo son y yo soy la mujer más feliz del mundo.
martes, 3 de septiembre de 2013
Palabras para mis enanos
Es pronto para comprender
que pueda mirarte y verme a la vez
que escuches hoy mi voz que tanto te cantó
los meses que tu fuiste yo
Si te cuentan que lloré
cuando te cogí en mis brazos
no me pude contener
porque te quiero tanto.
Como el mar a su verano
como el dolor a su amigo el engaño
como el sol cuando vio, en mi ventana,
que hoy nació una flor.
Hoy me embarco nuevamente en una aventura bloguera. Lo hice hace años cuando aún estaba en la universidad y compartía lo que era mi visión de la vida en ese entonces. Poco a poco lo fui dejando, como dejé atrás las cosas que viví en esa época para pasar al máximo cambio de mi vida.
Porque definitivamente, la maternidad te cambia la forma de ver las cosas. Desde que acepté que sería madre entendí que empezaría a vivir al máximo: las máximas alegrías, el máximo esfuerzo, la máxima atención y cuidado…. Y todo así, siempre sería al máximo. Por sobre todas las cosas, la máxima expresión del amor.
Porque la maternidad es eso: amor en su máxima expresión. Nada grita más “amor” que hacer de tu cuerpo una casita para cuidar y proteger a una personita que vendrá al mundo con el disco duro casi en blanco, totalmente dependiente de ti, en un trabajo que no se acabará nunca (así tu hijo tenga 40 años seguirás dándole consejos y ayudándolo). Te entregas a él/ella/ellos con la vida, con locura y para siempre.
Este blog lo vamos a hacer todas las mamis lectoras. Las animo a que compartan sus experiencias así como yo compartiré las mías con ustedes. Este es un blog para hablar de todo: comidas para bebes, la experiencia de ser madre primeriza, o madre de dos o tres o cuatro…, lo que hemos aprendido y vivido en este emocionante viaje. Bienvenid@s tod@s! :)
que pueda mirarte y verme a la vez
que escuches hoy mi voz que tanto te cantó
los meses que tu fuiste yo
Si te cuentan que lloré
cuando te cogí en mis brazos
no me pude contener
porque te quiero tanto.
Como el mar a su verano
como el dolor a su amigo el engaño
como el sol cuando vio, en mi ventana,
que hoy nació una flor.
Hoy me embarco nuevamente en una aventura bloguera. Lo hice hace años cuando aún estaba en la universidad y compartía lo que era mi visión de la vida en ese entonces. Poco a poco lo fui dejando, como dejé atrás las cosas que viví en esa época para pasar al máximo cambio de mi vida.
Porque definitivamente, la maternidad te cambia la forma de ver las cosas. Desde que acepté que sería madre entendí que empezaría a vivir al máximo: las máximas alegrías, el máximo esfuerzo, la máxima atención y cuidado…. Y todo así, siempre sería al máximo. Por sobre todas las cosas, la máxima expresión del amor.
Porque la maternidad es eso: amor en su máxima expresión. Nada grita más “amor” que hacer de tu cuerpo una casita para cuidar y proteger a una personita que vendrá al mundo con el disco duro casi en blanco, totalmente dependiente de ti, en un trabajo que no se acabará nunca (así tu hijo tenga 40 años seguirás dándole consejos y ayudándolo). Te entregas a él/ella/ellos con la vida, con locura y para siempre.
Este blog lo vamos a hacer todas las mamis lectoras. Las animo a que compartan sus experiencias así como yo compartiré las mías con ustedes. Este es un blog para hablar de todo: comidas para bebes, la experiencia de ser madre primeriza, o madre de dos o tres o cuatro…, lo que hemos aprendido y vivido en este emocionante viaje. Bienvenid@s tod@s! :)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
¿Y el tercero pa' cuando?
Este mes tuve un retraso de cinco días en la regla, algo un poco fuera de lo común ya que normalmente no se me retrasa más de tres días. Ine...
-
Esta idea me ha llegado desde el post de Mayis en su blog Te Cuento un Pokis que a su vez le llegó del blog Mamis y Bebés . Me encantó porq...
-
Este mes tuve un retraso de cinco días en la regla, algo un poco fuera de lo común ya que normalmente no se me retrasa más de tres días. Ine...
-
Inicios de abril del 2011. Me disponía a salir de casa con mi esposo en busca de una antojada hamburguesa. Mi pancita ya bastante grande par...